La industria farmacéutica global y latinoamericana atraviesa un momento de transformación profunda. Las presiones de la cadena de suministro, la evolución constante en los marcos regulatorios de agencias como la FDA, EMA y COFEPRIS, y la necesidad imperativa de optimizar costos sin comprometer la calidad, exigen un nuevo nivel de liderazgo en las plantas de manufactura.
